martes, diciembre 12, 2006

Sobre la muerte del dictador








El página 12 (Argentina) para mí ha sido la mejor portada, aunque confieso que estoy esperando la del Clinic.




Mientras, me sorprendo con el pinochetismo aún vivo en el país. Cuando salió el informe Valech donde se reconocieron las torturas, Cheyre pidió perdón a nombre del ejército, los candidatos derechistas se alejaban del dictador y hasta los más recalcitrantes parecían sentir vergüenza por los robos descubiertos en las cuentas del banco Riggs, la figura de Pinochet parecía desterrada al lugar donde siempre debió haber estado.

Parecía un país políticamente correcto, donde matar era malo, donde las torturas avergozaban, y los robos del dictador y su familia sobre todo para la derechapor fin lo transformaban en un dictador como todos, y lo desterraban del sitial del salvador de la patria en que siempre quisieron ponerlo. Hoy el discurso facista renace y lo volvemos a escuchar con una UDI alineada y cabizbaja de vuelta en su origen, y lo vemos en las filas interminables de quienes se despiden del dictador.

El jefe de la Iglesia Católica -institución que se portó tan bien durante la dictadura- tuvo palabras elogiosas para el dictador, pidiéndole a Dios que lo perdone y sepa juzgarlo en el contexto que vivió, olvidando la necesidad de la verdad y del arrepentimiento para obtener el perdón.


JUSTICIA



La Nación hoy nos recuerda la justicia que nunca tuvimos, mientras algunos medios nacionales vuelven sus ojos hacia el ex Presidente Frei, hacia el juez Guzmán y los ministros de la Corte buscando las explicaciones obvias a la actitud de un gobierno que impidió la acción de la justicia en España para traerlo a un país donde el poder judicial actuaría para dejar impune al dictador. El juez Garzón en el extranjero, ha hablado del pacto entre Blair, Frei y Aznar para eludir su enjuiciamiento en España, como pueden leer aquí. Yo al menos aplaudo la consecuencia de Bachelet para no rendirle honores a un genocida.






Y un dato más, el artista Ramón Muñoz Coloma tenía preparada una galería de artes visuales y literatura denominada "Arte y Dictadura" que pueden ver aquí



1 comentario:

Anita dijo...

Jessica, ya comentaba que por un lado me alegro de no estar en Chile, pq me hubiese sido insoportable ver el fanatismo de sus adherentes. Pienso en la gente que aún anónimamente llora a sus familiares desaparecidos... y al tirano lo despidieron con fanfarria. Aplaudo a Bachelet que no le rindió honores.