jueves, febrero 28, 2008
Mi nueva vida
sábado, abril 07, 2007
Señales de vida
sábado, agosto 19, 2006
Perdonen la ausencia

lunes, junio 12, 2006
La mala pata

¿Han sentido alguna vez que era uno de esos días en que simplemente era mejor no levantarse? Eso fue precisamente lo que debí haber echo el miércoles pasado, pero esa mezcla de responsabilidad, escepticismo y el impulso de seguir con la normalidad que siempre uno lleva adentro, me llevó a levantarme y a ir a trabajar.
viernes, mayo 05, 2006
Cada vez veo más tele

lunes, abril 03, 2006
Quién fuera
martes, marzo 28, 2006
Con el blog a la academia

jueves, marzo 23, 2006
Por qué inscribirme en la cartografía cultural

lunes, marzo 20, 2006
A inscribirse en la cartografía cultural
lunes, febrero 27, 2006
De vuelta

jueves, febrero 23, 2006
Celebración

viernes, febrero 03, 2006
Un dia de esos...

Mal día. Hoy me duele el alma en todo el cuerpo, parafraseando a Natalia de Pablo Azócar, dicho sea de paso, uno de mis escritores favoritos. “Allá en el fondo está la muerte, pero no tenga miedo” me susurra Cortázar mientras pienso en que jamás he logrado conservar un reloj, y la oficina por primera vez en los últimos tres años se me hace un tedio y la nostalgia no me lleva, porque ya no sé abrir más puertas que las dejadas hacia atrás.
“Si yo fuera cineasta me dedicaría a cazar crepúsculos” dice otra vez Cortázar recordándome los atardeceres que hace días, meses, años, se me han vuelto invisibles y de los cuales viví tantos años. Hoy la nube gris se ha instalado a mi lado, o sobre mi, sin razón aparente, o tal vez sea sólo falta de sueño y vacaciones a esta altura del año y de los años.
miércoles, enero 25, 2006
Cinco rarezas propias

Disculpen si enero ha sido el mes más flojo de mi blog, pero un exceso de realidad analógica me tiene absolutamente sobrepasada. Si no escribo, es porque ya no queda el más mínimo tiempo para mí. Así que por mientras, cumplo con la tarea que me encomendó Burton en torno a cinco rarezas de mi persona.
1.- He llegado a la conclusión que heredé algo del sonambulismo de mi madre. De niña, mi mamá se subía hasta los techos dormida, jugaba con cambiar platos de un lugar a otro y varias rarezas más hasta que alguna cura de esas secretas logró hacerle efecto y volver el sueño a esa familia. Yo, en cambio, nunca he hecho una verdadera locura dormida, pero me han dicho que puedo responder dormida. El domingo pasado, contesté el celular mientras estaba dormida, en la noche. Debo haberlo sacado de la almohada, apretarlo y contestar y además respondí un par de monosílabos de los cuales por supuesto no tengo ningún recuerdo.
Años atrás estudié casi toda la noche para una prueba al día siguiente, pedí que me despertaran temprano. Esta muy enojada cuando comprobé que mi prueba ya había pasado y ante mi queja de por qué no me despertaron, me respondieron que yo contesté en perfecto castellano que me había avisado que la prueba no iba. Una vez más, estaba dormida.
2.- Le tengo una verdadera fobia a las hormigas. No hay insecto que me moleste más que esos bichos negros. Me costó, pero un día pude ver la causa. De niña, tenía un perrito al que quería harto –podría haber sido veterinaria, ya que me encantan los animales y especialmente los perros- y se enfermó. Yo vivía en una casa con un gran patio, con especie de bodega donde él se refugió y lo encontré moribundo, lleno de hormigas que no esperaban su muerte para comérselo. Desde entonces las odio.
3.- Mi casa es una gran rareza. Tengo un hijo autista, actualmente tiene diez años, y la casa está muy acomodada a sus necesidades y también a proteger muchas cosas de sus afanes destructores y también a él de su ignorancia de lo que puede ser peligroso. Hay cosas que no se salvan. Hay carteles con los nombres de las cosas en las puertas, en varios objetos, una gran rotación de sillas y pisos que vuelven a ser destruidos pero siempre una silla plástica inmune que él traslada durante el día a diversos lugares; un par de muebles con llave que él siempre intenta descubrir para sacar los dulces y las colaciones que le encantan.
4.- Tengo una intuición bastante fina, pero muy desorientada. Es decir, a veces me sirve para guiarme en un par de cosas más bien profesionales, antes me servía más. Era capaz con muy pocos datos de descubrir la dirección de alguien que necesitaba ubicar sin preguntar, pero creo que este sexto sentido se ha atrofiado o ha perdido la brújula y funciona para cosas más bien nimias, y a las que más encima no le hago caso. Por ejemplo, durante hartos meses cuando me estaba metiendo a la ducha presentía que se iba a acabar el gas. Como el agua salía caliente, no pescaba, para sólo lamentarme cuando ya tenía la cabeza llena de shampú por no haberle echo caso a mi intuición y tener que terminar con agua fría. Ah! Y detesto mucho el agua fría.
5.- Tengo un paladar que en su parte superior, donde comienza la garganta, de vez en cuando titila y hasta emite sonidos.
Paso este meme a Fernando Alcayaga, a Barbaroja, a Vero y a Cristian.
martes, enero 10, 2006
El agua tiene sabores, aunque no lo crean

Hay una vieja superstición -porque todas las superticiones por esencia son antiguas- que dice que los primeros doce días del nuevo año representan como será cada uno de los meses del que comienza.
Deseo con todo mi corazón que no sea así, ya que he estado casi secuestrada en medio de pega, problemas de salud de mi familia y múltiples quehaceres que me han tenido casi sin vida personal. Y sin bloguear, que a estas alturas es una de las cosas más entretenidas que hago.
Bueno, disculpen por la interrupción, pero estaré unos días más un tanto alejada. No estoy en Copiapó, desde ayer, en el sur para mí, para otros sólo en centro del país. Extraño mi casa, mi computador, a Cristian y a toda mi familia. pero también extraño el agua.
Soy de esas pocas que siempre toma agua de la llave, y sé que el agua de mi región no es para nada saludable, tiene más minerales de los normales y no sé cuántas cosas más, pero estoys acostumbrada a su sabor. El agua de estos lados me parece desabrida. A estas alturas las raíces han comenzado a atraparme, ya que antes no sentía tanto los detalles, como la cama, y me vivía con más sentido de aventura cualquier viajes.
Respecto al agua, recuerdo que cuando llegué a Antofagasta -donde estudié cinco años- encontré el agua como el mayor martirio. Tanto es así, que mi cara se manchó producto del arsénico que contiene, que ni con los filtros sofisticados logran neutralizar. Bueno, estaré unos días más por estas tierras, con un calor extraño, más molesto que el nortino y sin las posibilidades de descansar del calor que da la noche desértica.
lunes, enero 02, 2006
Año Nuevo, jaqueca nueva

miércoles, diciembre 28, 2005

- No me dan ningún diploma- dijo el niño a su madre con una mirada infinitamente triste.
Era el último día para él en esa escuela, en ese acto de más de dos horas donde durante minuto y medio interpretó “Estrellita” en su metalófono, en su función de maestro de la fila que debía guiar a los demás. No lo incluyeron para el número del circo, ni la obra de teatro, el coro y a la hora de los diplomas la tristeza ya empezaba a arrastrarlo en la cómoda butaca de esa sala.
La mamá lo miró y recordó la cara de su propio padre, siempre orgulloso en los actos de fin de año por salir a recibir los principales diplomas de reconocimiento por los méritos de esa niña. La imagen de la niña retraída, de cabello largo y lentes prematuros le dolió en el estómago, mientras veía en el escenario ya no a los otros niños, si no a ella misma con los trajes antiguos que ocupó en las numerosas obras de teatro que siempre protagonizó, y el nerviosismo en cada presentación donde le transpiraban las manos sobre el piano.
Eso será ser madre, se preguntó, rescatar fragmentos de tu vida a través de la vida del niño, y volvió a verlo en sus frágiles ocho años, pensando quizás qué cosas en torno a lo que a esa edad podía ser el éxito.
- No importa hijo, tú eres talentoso, pasaste con buena nota de curso y lo más especial para mí- le dijo- lo importante ahora es despedirte de todos aquellos a los que quieres.
La madre miraba alrededor, y pensaba en las otras madres, siempre dispuestas a hacer un disfraz, a pasar a buscar y dejar a sus hijos, a hacer de su condición de madres el único proyecto de su vida y pensó que tal vez a su hijo le gustaría una de esas, no como ella que andaba corriendo, a última hora con los útiles y pedidos del día siguiente y que a veces no se enteraba de más de algo importante para su hijo. O que a veces tenía que elegir entre su reunión de apoderados y la terapia del otro hijo.
Salieron de la sala cuando todo había terminado y a ellos esto le olía a fin, aunque la mayoría estaba en otra frecuencia, con gritos y corridas hacia diversos lados, en una fiesta que a ambos les parecía ajena. Un par de despedidas y afuera, por fin. La noche estaba fresca, las luces nostálgicas y la realidad volvía lentamente a parecer como siempre. Lo llamó el profesor de música para despedirse y decirle que tenía mucho talento, que además lo había postulado al mejor, ese que daban una beca, pero lo habían vetado porque él se iba.
La madre le agradeció el gesto, y le dijo que después de todo, los diplomas no eran lo más importante.
- ¿Quieres comer?- le preguntó.
- No sé.
- ¿Quieres que nos vayamos a casa?
- No sé.
Con estas respuestas, la madre tomó un colectivo y lo llevó a un restaurante, donde el niño comió su primer barros luco y escuchó a la madre hablarle de cómo se pasó gran parte de su vida evitando parecer una nerd porque tenía buen rendimiento académico, y de lo importante que era hablar cuando había un tristeza en el corazón, especialmente si era tan pequeño como él de él.
- Pero mamá, es que no me sentía así desde que salí del jardín.
- Sí, se llama tristeza y ocurre cuando dejamos algo.
viernes, diciembre 23, 2005
Una despedida especial

Este es un recuerdo muy especial. Se trata de los estudiantes de ingeniería en industrias de la Universidad de Atacama de último año. Les hice clases de comunicaciones durante el mes de diciembre y les tomé esta foto en la última clase, donde evaluábamos el electivo que, paradójicamente, también era para la gran mayoría su último ramo.
Fue especial, aunque algunos habían dado su evaluación el día anterior, asistieron igual para escuchar a sus compañeros y compartir con ellos ese momento de despedida. En el ramo habíamos visto diversos enfoques y teorías de comunicación, con un afán bastante práctico de mi parte, de manera que pudieran enfrentar mejor sus relaciones laborales, y también en sus vidas personales. No era fácil evaluarlos, así que les di la opción de: hacer un discurso, o exponer un manejo de crisis, o analizar casos de acuerdo a los enfoques de comunicación que habíamos visto. La mayoría se inclinó por los discursos.
Y muchos hablaron de lo que había significado para ellos estos años de estudio,- la mayoría son ingenieros de otra especialidad, y algunos provenientes de otras carreras-, los costos familiares, el vencer el sueño, las expectativas que se les abrían y también el cariño y la amistad que había surgido con sus compañeros.
Hace ya dos años que hago clases en la Universidad de Atacama, a los estudiantes de derecho, y me encanta hacerlo. Sin embargo, nunca había estado en un momento tan emotivo, donde me sintiera tan involucrada, fue para mí un placer y un honor conocerlos e intentar traspasarles algunos conocimientos y experiencias.
Hablábamos de lo que es hablar en público, y hablar para los otros, que necesariamente lleva consigo el exponernos, mostrar nuestra identidad y ser sinceros con los otros. Y ellos se expusieron, la mayoría mostró quienes eran, sus inquietudes, algunas de las cicatrices que llevan por la vida y como han decidido seguir adelante. Fue una experiencia muy linda, una experiencia pedagógica pero desde lo humano. De esas que te alimentan y te impulsan a seguir adelante.
jueves, diciembre 22, 2005
Meme literario mi regalo de navidad

5. Los cinco libros que llevarías a una isla desierta en orden de preferencia. (como aquello que salvaría si todo el resto fuera a destruirse):
-"Rayuela" de Julio Cortázar.
-“Periodismo Canalla” de TomWolfe.
-"Las Mil y Una Noches” porque lo leí de niña (10 años y completo) y me fascinó el mundo que me mostraba.
- “De qué hablamos cuando hablamos de amor” de Raymon Carver.
- Una antología de poesía que lleve a Gonzalo Rojas, Jorge Tellier, Nicanor Parra, Enrique Lihn, Raúl Zurita, Fernando Pessoa y los clásicos como Neruda, Mistral, Rockha y Huidobro.
6. Cuentos que te han gustado muchísimo.
-"El Perseguidor” de Julio Cortázar y varios más del mismo autor, como Historia de Cronopios y Famas.
-Los de Pablo Azócar “Vivir no es nada nuevo”, demasiado bien escritos, me tocaron muchas emociones.
-“Acid House” de Irvin Welsh.
7. A quién se la paso y por qué?
- A Cristian, por la cercanía personal.
- A Vero Contreras, para conocer más acerca de su afición por las letras.
- A Kristhian Zhan, porque me gusta demasiado sus narraciones.
- A Fernando Meza, porque su sitio Periodismo Global es un acierto, me resulta un placer diario y varias veces me sorprende.
- A Fernando Alcayaga, periodista de tono muy expresivo.
Saludos a todos y Feliz Navidad a todos y todas, si no alcanzo a volver a escribir antes de navidad.
jueves, noviembre 17, 2005
“Mamá, es que yo no soy analógico, soy digital”

Leía por ahí que los niños en el mundo digital están en su ambiente, mientras que aquellos que pertenecemos a una generación anterior sólo somos trasplantados, que siempre tendremos algo del extrañamiento de quien se ha adaptado a un medio ambiente distinto al suyo.
Bueno, para un niño puede ser tan simple como preferir el play station a la pelota, y usarlo no sólo como dispositivo para jugar, si no también para escuchar música, y la televisión es una herramienta más para ver las fotografías no sólo en el computador.
En clases, la profesora dice que mi hijo es un tanto distraído y no muy sociable, y que tiene un vocabulario increíble. Yo insisto en que haga algo de deportes y algunos amigos y para eso los fines de semana emprendo algunas caminatas como de media hora, porque el fútbol, el básquetbol y otros deportes nunca fueron parte de mis costumbres. Especialmente si como estudiante de piano – y todos los demás estudiantes de instrumentos- siempre tuvimos absolutamente prohibidos los deportes considerados peligrosos para los dedos.
Los amigos son más bien del barrio, que buscan jugar play station, ver cable –con subtítulos en inglés como el cartoon network- y a veces salen a jugar taca-taca en unos campeonatos que resultan eternos, pero muy entretenidos para ellos.
Bueno, este hijo mío de la era digital sabe bastante inglés, aunque jamás ha tenido un curso al respecto. Me pregunta constantemente por alguna palabra que no sabe, y puede leer varias etiquetas de productos que vienen en ese idioma. A mí me costó bastantes años saber lo que él tan naturalmente ya tiene incorporado en su disco duro. Es una nueva generación, que veo como crece en mi hijo y me hace pensar lo poco que los profesores utilizan las nuevas tecnologías con las aptitudes que tienen para ello y el interés que les provoca.
sábado, noviembre 12, 2005

Para: ti |

