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jueves, febrero 28, 2008

Mi nueva vida


Casi olvidé mi nombre de usuaria y contraseña con tanto tiempo sin bloguear. Dicen que uno se da tiempo para las cosas que son significativas, pero a veces hay prioridades que te absorven. Y he estado un poco en eso, ya que un trabajo muy absorvente, un embarazo y una guagua, además de haber estado sin internet en casa durante meses, han sido los motivos que hoy ofrezco como excusa por tanta ausencia.

Por el momento, quiero mostrarles a Mara. Tiene ya cuatro meses, aunque en esta foto tenía sólo dos semanas de vida. El papá está chocho, sus hermanos la han recibido bastante bien y ella es un ángel.

sábado, abril 07, 2007

Señales de vida

Algunos amigos y amigas me han molestado cobn razón por la ausencia, el blog ha estado inanimado. Me provoca una sensación extraña, que he podido comprender mejor al ver otros blogs que han estado solos, sin que sus dueños les den vida, en defintiva, los habiten.
Yo he tenido algunas novedades en mi vida, desde el último post. Me tuve que cambiar de casa, un hecho un tanto involuntario. Por los mismos días me cambié de trabajo, un cambio positivo desde varias perspectivas, me tiene contenta pero con un nivel de estrés y de carga de trabajo mayor.
Hecho de menos vivir en el centro de la ciudad, llegar caminando al trabajo sin demorarme a causa de la locomoción congestionada. También extraño a varios de mis amigos y mis amigas de mi trabajo anterior, a un matrimonio que se fue de la ciudad dejándome más sola, a la bugambilia que alegraba todos los días mi otra casa.
No crean por esta enumeración de nostalgias que no estoy bien. La verdad es que estoy feliz.
De política no escribiré por el momento, a no ser que se trate de algo que tenga demasiado atorado, porque ahora trabajo para el gobierno regional de Atacama, en un puesto de esos transitorios que no sé cuánto durará, pero será muy probablemente mi plazo para retomar los comentarios de este tipo.
De literatura, periodismo y otras yerbas seguiremos hablando, los que aún quieran acompañarme en este espacio.
Se siente un poco más sola la blogósfera, hay hartos amigos y amigas que no están o que están mucho menos presentes, algunos que se han rediseñado o reinventado.
O tal vez hoy estoy especialmente nostálgica.

sábado, agosto 19, 2006

Perdonen la ausencia


He estado perdida de la blogósfera un buen tiempo. Primero fue la inexplicable pérdida del blog, no podía entrar y verlo deprimía... Ocurrió cuando puse el último post que quedó en esta eternidad de ausencia puesto.
Entre que me resignaba a perder mi blog, reconstruirlo o qué se yo casi mágicamente se arregló, pero creo que ahí perdí el hábito, porque en general pega siempre hay mucha, tensiones constantes y en medio de todo siempre me hago un tiempo para el blog, sólo porque es uno de los espacios en que puedo desarrollar algo que siento totalmente mío, un espacio personal de creación.
Bueno, y en medio de este receso el blog cumplió un año en la blogósfera, balance positivo que podría haber sido mucho más si no fuera por la última ausencia.
Algunos cambios en mi vida personal: me cambié de casa. La razón principal es compartir el hogar con Cristian, después de varios años de pololeo. La mudanza fue recién esta semana, así que aún vivo el caos que desembocará finalmente en el orden de haber ubicado todo nuevamente.
Mi madre fue intervenida de uno de sus ojos, todo salió bien. Ese ojo está a salvo. Desgraciadamente el otro no, fue demasiado tarde y perdió el noventa por ciento de la visión. Fue un tanto triste, mi madre fue a La Serena a todo eso, así que tampoco tuve la posibilidad del contacto físico que en casos como éste algo sirve.
Por lo demás, leo menos que de costumbre, aunque tengo un par de libros en el tintero para comentarles. He visto algunas películas interesantes, la videoteca ha crecido, y también un par de comentarios en la cabeza sobre algunos filmes.
Bueno, estoy de vuelta y ahora sí haré los links prometidos.

lunes, junio 12, 2006

La mala pata



¿Han sentido alguna vez que era uno de esos días en que simplemente era mejor no levantarse? Eso fue precisamente lo que debí haber echo el miércoles pasado, pero esa mezcla de responsabilidad, escepticismo y el impulso de seguir con la normalidad que siempre uno lleva adentro, me llevó a levantarme y a ir a trabajar.
Algo duro, ya que llevaba varias noches de trasnoche básicamente producto de los insomnios de Eduardito, que estaba enfermo e insommne. Cuento corto, en la tarde y después de desoír las recomendaciones de casa de pedir permiso o algo así debido a mi estado calamitoso, me caí en el primer piso del edificio, en pleno cemento, dejándome un dolor en el pie que pocas veces he sentido.
Me hice la valiente y después de un buen rato para lograr afirmar el pie, subí a la oficina, realicé lo más urgente hasta que el dolor me lo impidió y terminé en la mutual de seguridad, donde el doctor dijo que no era grave, ya que no había fractura. Así que he estado en reposo, me perdí un cumpleaños el sábado al que tenía hartas ganas de ir y me he movido poco de la casa. Nada de paseos, salidas, ejercicios, etc.
Eso sí el viernes fui a trabajar y descubrí que las escaleras no son nada de amigables para quienes tienen una mala pata. También que el dolor es persistente, y te vuelves conciente de lo importante de tu cuerpo cuando te falla.
Lo bueno es que el día que estuve en cama pude leer harto, y el fin de semana he visto dos documentales, dos películas, he tomado mi vieja agenda de citas y me he dejado llevar por la inercia. Después de todo, no ha sido tan mala pata.

viernes, mayo 05, 2006

Cada vez veo más tele


Mi relación con ese aparto llamado televisor siempre ha sido un tanto inconstante. Puedo pasar meses sin ver más que las noticias, prender el televisor de fondo en las mañanas con el instrumental objeto de ver la hora y, claro escuchar un poco más de noticias, pero siempre he dejado algún tiempo para ver películas, aunque la mayoría no proviene de la televisión abierta.
Pero no sé qué me ha pasado en los últimos meses, que he agarrado el hábito de pegarme al televisor. Consecuencias: me duermo más tarde, leo menos, pero me acuesto más temprano. Lo más preocupante ha sido el descenso en mi ritmo de lectura. También escribo menos.
Anoche estaba viendo, por ejemplo, Hora 25. Un programa que me dedico a seguir, aunque a veces me deja con un sabor a poco. Anoche no, la entrevista a José Miguel Villouta estuvo genial, creo que ha sido una de las mejores que he visto en televisión sobre temática gay. Sobre todo cuando dijo que al salir del closet se produce un cierto odio hacia sí mismo, porque cuesta eso de aceptar que "te gusta verle el culo a un tipo". No quiero decir con esto que me haya detenido en esta forma de expresarse, que en esa parte fue francamente provocadora, si no más bien en el hecho de que habló relajada pero incisivamente sobre lo que es ser gay, sobre como se trata el tema en los medios y los espacios a los que reducen a los homosexuales.
Claro, eran cerca o más de la doce de la noche, pero bien porque cada vez más en este país las pantallas se abren -gracias al esfuerzo de varios, no es gratis- para hablar de aquellas cosas que por siglos se han callado.
Bueno, con Entre Medias me rio bastante, aunque de vez en cuando me hace pensar. Un buen guión, que a ratos sólo se acerca demasiado a Los Treinta, cuando las sacan de la realidad en esa especie de sillón de siquiatra. Y así, mucha tele, más de la que quizás me gustaría, pero aún no he dejado de estar de acuerdo con Fuguet en eso de que más vale una mala película que un buen estelar.
En fin.
pd: O los temblores se han calmado por estos lados o ya nos acostumbramos. Terremoto no ha habido, sólo algunas predicciones de sismólogos que han provocado o acentuado el temor. Pero ya todo está más tranquilo.

lunes, abril 03, 2006

Quién fuera

Estoy buscando una palabra
en el umbral de tu misterio.

Estoy buscando una escafandra,
al pie del mar de los delirios.

(Silvio Rodríguez)

martes, marzo 28, 2006

Con el blog a la academia


El viernes pasado tuve la primera clase de mi nuevo ramo "Taller de Blogs y Realidad Regional". Bueno, debo decir nuestro ramo porque es una creación y una apuesta colectiva no sólo de la Facultad de Ciencias Jurídicas en la que trabajo, ya que está a nuestro lado Alejandro Cataldo, que es académico de la Facultad de Ciencias Informáticas y estarán también otros profesores de la universidad.
La idea surgió de una vieja necesidad: la de provocar un espacio de encuentro entre los actores de diversos ámbitos de nuestra región, sus preocupaciones y los estudiantes y académicos de la universidad. Al decano se le ocurrió mezclar los blogs, como yo andaba blogueando - armé un blog de las jornadas de minería el año pasado y he hecho algunas acciones más que han dado cuenta de mi afición- echamos a correr la idea y finalmente salió el curso que tiene cerca de 100 alumnos de primer y segundo año de la carrera de derecho.
El curso tiene una primera etapa a cargo de Alejandro, que será un clásico taller de blog donde la evaluación es el manejo del blog de cada alumno. Luego comenzamos con las conferencias de parlamentarios, autoridades, dirigentes sociales, representantes del mundo religioso, entre otros. Existirá un blog corporativo del curso, donde se subirán las conferencias y linkeados adosados, los de los estudiantes. En él , deberán trabajar comentarios sobre las conferencias, mientras también deberán escribir como evaluación final un post sobre algunos de los temas tratados.
Una experiencia que espero resulte, y hasta otro profe me decía que hiciéramos un taller de blogs para los profesores, ya que a varios les sería de utilidad subir sus ponencias a la blogósfera. me llamó la atención sí, en la presentación, que ninguno dijera tener un blog ni saber sobre el tema.

jueves, marzo 23, 2006

Por qué inscribirme en la cartografía cultural


Iba a escribir esto en un comentario al post anterior, pero como es un poco largo y en rigor me obligó a cuestionarme un par de cosas más que mi respuesta automática, mejor desarrollaré la idea, que me planteó indemne respeto a para qué inscribirse en la cartografía cultural, si esto tiene que ver con reconocimiento de "artista oficial", muy ansiado para muchos.
Alguna vez escribí un artículo que se llama "Quijotes de la lectura en peligro de transformarse en mamuts" en este blog, que de alguna manera comenta las políticas de fomento de la lectura impulsadas por el consejo de cultura, por supuesto muy loables y bien intencionadas, pero que para mí parten de un diagnótico equivocado de la situación. Le tengo simpatía a este organismo del Estado que se preocupa de los artistas, por su misión, en la región han hecho cosas interesantes y el estado de cosas en materia de cultura en esta zona ha cambiado. Aunque no tengamos cine.
A pesar de estas simpatías, opino que el consejo debe estar muy alerta de lo que está pasando en los temas que les competen. En lectura pienso que hoy, en parte gracias a los blogs, se está leyendo y escribiendo mucho en Chile. También influye positivamente el cine, con el subtitulado, y no integran este tipo de realidades -que son parte del campo de los hechos- para trabajarlos positivamente, ya que los fenómenos de por sí tampoco son sólo positivos o negativos, hay que trabajar los contenidos y las formas y estimular algunas factores o elementos.
Eso a quien cultive alguna expresión artística puede importarle o no, es su opción. Aparecer una cartografía, de alguna manera reconocido por el Estado, no va a ayudar un ápice a escribir, pintar, fotografiar o hacer mejor o peor cine.
Pero sí en términos de políticas públicas es importante que los que están a cargo tengan la visión, que sepan qué y como se mueve el mundo en general y quienes cultivan diversos formatos, en particular, en los cuales el blog es uno importante. Inscribirme en la cartografía es un poco querer provocar esa visión, decirles que la blogósfera es un mundo interesante que como cualquier mundo, tiene de todo, y gente que hace arte, literatura, periodismo, cosas de mala calidad, diarios personales, ensayos (alguien decía que era un género en extinción juro que está en uno de mis libros mientras que en la blogósfera abundan) perversiones, de tooooodo. Y que es bueno mirar eso que hay ahí, que va a seguir existiendo y desarrollándose con o sin la mirada del Estado chileno.
PD: Mi mail con la inscripción rebotó, así que llamé a la encargada, que no estaba, dejé el número y nombre para que me devolviera la llamada indicándole lo que había pasado. Llamada que nunca fue devuelta y he marcado el número unas cuantas veces más sin obtener la suerte de poder comunicarme. En fin.

lunes, marzo 20, 2006

A inscribirse en la cartografía cultural

Por estos días, el Consejo de la Cultura y las Artes realiza la inscripción de artistas para la nueva edición de la cartografía cultural. Se trata de una base de datos que registra a quienes desarrollan las distintas disciplinas artístico- culturales en las diferentes regiones del país. Este año he decidido inscribirme, con el blog. A ver qué pasa, si responderán el clásico blog qué? o pasará la inscripción.
Me he puesto de acuerdo con otro periodista amigo, Omar, que también tiene bastante literatura en su blog, para que se inscriba en el mismo ámbito. Creo que sería un importante reflejo de lo que está pasando en la blogósfera que todos intentáramos inscribirnos.

lunes, febrero 27, 2006

De vuelta


Hace un par de horas he vuelto a Copiapó. Aterrizando, más bien, en la realidad con esa sensación de fin de mis vacaciones. Ahora comenzará el año de verdad, con todos los ajetreos, tareas y responsabilidades que durante un poco más de dos semanas habían cambiado de ritmo. Mañana es mi último día de vacaciones, pero tengo un kilo de cosas por hacer antes de que la rutina del trabajo me consuma.
Por mientras, termino de releer "Sobre Héroes y Tumbas" de Ernesto Sábato, y lo disfruto incluso más que la primera vez. Descubro al personaje de Bruno, alter ego del escritor, de una manera distinta, luego de haber leído sus ensayos, entrevistas y tantas cosas. Pienso en esas historias extrañas, tan desoladas que debía exorcizar escribiéndolas y me siento nuevamente a años luz de su escritura.
Eso ya me había pasado, no sé si lo había comentado antes, pero por ese entonces intentaba escribir una novela sobre Dalí, un personaje que primero fue un cuento. Después de leer Rayuela quería experimentar con defragmentar el relato, mostrar incluso el proceso de escritura y entonces llega a mis manos Abbadón El Exterminador que lo hace magistralmente y me paralicé. Nunca más pude retomar esa historia. Creo que fue para mejor, en todo caso, ya que no estaba preparada para dar con un buen producto en ese tiempo con una idea tran pretenciosa. Había que ser un maestro para escribirla bien, como me di cuenta al leer la tercera novela de Sábato.
Entre paréntesis, las malas lenguas dicen que es un serio postulante al premio Novel de Literatura, ya que este año dicen que soplan vientos como para latinoamérica, y considerando que la academia no ha reconocido a los grandes narradores argentinos (Borges y Cortázar incluidos), sería un buen reconocimiento. Otros postulantes son Nicanor Parra -que por su mala historia de amor con una sueca dicen que nunca lo obtendrá- y Gonzalo Rojas. La verdad es que los tres me gustan.
Bueno, volviendo a los idílicos días de vacaciones en la playa, debo decir que me traigo una enorme sensación de paréntesis de la realidad, de haber descansado, a pesar del cansancio de nadar, caminar, hacer labores y comidas (bueno, algunas), de disfrutar con mis hijos, mi pareja, y la Liza (mi perrita faldera). Lo único malo es darse cuenta que a pesar de los esfuerzos laborales del año, sólo alcanza para unos pocos días en una playa cercana. Por suerte, en estas zonas tenemos un hermoso litoral y Bahía Inglesa, tiene su magia. Por el momento, esta foto prestadas, esperando bajar las tomadas por nosotros.

jueves, febrero 23, 2006

Celebración


Estoy en una pieza de una residencial picante, con mayúsculas. Intento dormir. Me doy una vuelta más y de nuevo me enfrento a la pared, infinita de demasiado celeste. Mis ojos no se cierran para dejarme vencer por el sueño. Supongo que es la cama de plaza y media, el calor de un cuerpo al lado mío que me inquieta, extraño y querido, que no se ha repetido en otros cuerpos durante estos meses de separación.
Me doy una vuelta más y me enfrento a su nuca, el pelo casi en mis narices y nuevamente no puedo evitar reconocer su olor. Es como si hubiera encontrado algo perdido. Pienso que el sueño, que debiera embargarme, no va a venir jamás, mientras él se queja por el colon irritable que una vez más lo ha atacado, después del almuerzo. Me levanto y prendo la televisión. Nada interesante, cedo un rato a la tentación de fox, sin volumen, y luego enciendo la lámpara para leer un poco.
Le pregunto si va mejor, y descubro que duerme. Estoy leyendo su libro, anoto y anoto las posibles correcciones – para la segunda edición- , hasta que por fin el sueño me vence. De pronto escucho una conversación sobre alguien que no quiere tener problemas, pero que la mujer – es decir yo- no puede estar ahí. Creo que golpean la puerta, pero el sueño me vence, ya no escucho.
De pronto unos golpes brutales nos despiertan. Me mira y le pido que salga, entonces se pone los pantalones, abre y dice que necesitamos dormir y preguntan si yo me voy a quedar ahí, le devuelven el carné y le dicen que igual debemos pagar dos mil pesos más. En fin. Pagamos. Sólo queremos silencio después de la noche de juerga que pasamos juntos, el alcohol en exceso con todos los brindis por el reencuentro, por su victoria y la mía, la embriaguez de estar juntos, de hablar hasta cansarnos, de la rareza de la vida que nos llevó a celebrar ... cuando tal vez debiera haber sido con otros para ambos.
- Voy a tener que emborracharla esta noche para que siempre se acuerde de cuando ganó la elección en el colegio de periodistas- dijo Jorge a modo de despedida cuando nos marchábamos de la feria del libro.
- Bueno, pero el primer brindis será por el lanzamiento de tu libro- le contesté
Todavía le duele el estómago. Tengo la certeza de que no volveré a dormir. Cada roce, la búsqueda de mis pies con los suyos, mantienen la tensión en todo mi cuerpo, aunque se siente más fuerte en el estómago. He deseado tanto tener el tiempo y la tranquilidad para dormir una siesta así, sin niños, luces ni ruidos, y ahora no puedo. Y es que el deseo, luchando con el sueño y el cansancio, no me deja.
El prende nuevamente la televisión y conversamos sobre el cable. Le apesta Angel, que a mi me gustaría ver y finalmente lo dejo dueño absoluto del control remoto y me hundo en su libro. Le comento pobre tipo, sobre uno de los personajes y me dice que mejor siga leyendo, porque no es tan pobrecito.
Es difícil leer un libro cuando tienes a su autor al lado, más aún si estás enamorada de él. Peor si no se han visto en meses. Las agravantes podrían seguir, como eso de que nos despedimos definitivamente hace algo así como cinco meses atrás, cuando fue al encuentro de otra mujer, en otro país, con la que finalmente se iría a vivir o algo así. Las llamadas eran casi un simple epílogo.
Tras el almuerzo habíamos decidido ir a dormir una siesta, era lo mejor, y después veríamos a donde nos llevaría la vida, a la playa, al desierto o a algún pub. Claro que no teníamos auto, y casi nada de plata, en una pobreza digna de periodistas. Pero era exquisita la tensión de estar juntos, la distensión de ver la televisión. Le pido que me lea, y lo hace un rato, hasta que vuelve a la televisión. Otra veces, en borrador, me había leído partes del libro.
De pronto descubro su mano por mi pecho, tocando los pezones y librándome de los vestigios de ropa. Entonces nos besamos sin apuro. Y entro en esas caricias que me permiten retirar el slip para contemplar su erección en mis manos, y sentir su boca jugando con mis pechos hasta enfrentarnos ojo a ojo, tocándonos y temblando con el mismo oxígeno que va y viene desde su boca a la mía y no hay nada ya que nos detenga para el vértigo, sólo la imagen que enfrenta, casi me puedo adivinar en sus ojos en un reflejo que adivino y que si pudiera realmente ver sé que sería la muerte o Dios.
PD:(Este es un relato literario, que escribí hace un par de años atrás)

viernes, febrero 03, 2006

Un dia de esos...


Mal día. Hoy me duele el alma en todo el cuerpo, parafraseando a Natalia de Pablo Azócar, dicho sea de paso, uno de mis escritores favoritos. “Allá en el fondo está la muerte, pero no tenga miedo” me susurra Cortázar mientras pienso en que jamás he logrado conservar un reloj, y la oficina por primera vez en los últimos tres años se me hace un tedio y la nostalgia no me lleva, porque ya no sé abrir más puertas que las dejadas hacia atrás.
“Si yo fuera cineasta me dedicaría a cazar crepúsculos” dice otra vez Cortázar recordándome los atardeceres que hace días, meses, años, se me han vuelto invisibles y de los cuales viví tantos años. Hoy la nube gris se ha instalado a mi lado, o sobre mi, sin razón aparente, o tal vez sea sólo falta de sueño y vacaciones a esta altura del año y de los años.

miércoles, enero 25, 2006

Cinco rarezas propias




Disculpen si enero ha sido el mes más flojo de mi blog, pero un exceso de realidad analógica me tiene absolutamente sobrepasada. Si no escribo, es porque ya no queda el más mínimo tiempo para mí. Así que por mientras, cumplo con la tarea que me encomendó Burton en torno a cinco rarezas de mi persona.

1.- He llegado a la conclusión que heredé algo del sonambulismo de mi madre. De niña, mi mamá se subía hasta los techos dormida, jugaba con cambiar platos de un lugar a otro y varias rarezas más hasta que alguna cura de esas secretas logró hacerle efecto y volver el sueño a esa familia. Yo, en cambio, nunca he hecho una verdadera locura dormida, pero me han dicho que puedo responder dormida. El domingo pasado, contesté el celular mientras estaba dormida, en la noche. Debo haberlo sacado de la almohada, apretarlo y contestar y además respondí un par de monosílabos de los cuales por supuesto no tengo ningún recuerdo.
Años atrás estudié casi toda la noche para una prueba al día siguiente, pedí que me despertaran temprano. Esta muy enojada cuando comprobé que mi prueba ya había pasado y ante mi queja de por qué no me despertaron, me respondieron que yo contesté en perfecto castellano que me había avisado que la prueba no iba. Una vez más, estaba dormida.

2.- Le tengo una verdadera fobia a las hormigas. No hay insecto que me moleste más que esos bichos negros. Me costó, pero un día pude ver la causa. De niña, tenía un perrito al que quería harto –podría haber sido veterinaria, ya que me encantan los animales y especialmente los perros- y se enfermó. Yo vivía en una casa con un gran patio, con especie de bodega donde él se refugió y lo encontré moribundo, lleno de hormigas que no esperaban su muerte para comérselo. Desde entonces las odio.

3.- Mi casa es una gran rareza. Tengo un hijo autista, actualmente tiene diez años, y la casa está muy acomodada a sus necesidades y también a proteger muchas cosas de sus afanes destructores y también a él de su ignorancia de lo que puede ser peligroso. Hay cosas que no se salvan. Hay carteles con los nombres de las cosas en las puertas, en varios objetos, una gran rotación de sillas y pisos que vuelven a ser destruidos pero siempre una silla plástica inmune que él traslada durante el día a diversos lugares; un par de muebles con llave que él siempre intenta descubrir para sacar los dulces y las colaciones que le encantan.

4.- Tengo una intuición bastante fina, pero muy desorientada. Es decir, a veces me sirve para guiarme en un par de cosas más bien profesionales, antes me servía más. Era capaz con muy pocos datos de descubrir la dirección de alguien que necesitaba ubicar sin preguntar, pero creo que este sexto sentido se ha atrofiado o ha perdido la brújula y funciona para cosas más bien nimias, y a las que más encima no le hago caso. Por ejemplo, durante hartos meses cuando me estaba metiendo a la ducha presentía que se iba a acabar el gas. Como el agua salía caliente, no pescaba, para sólo lamentarme cuando ya tenía la cabeza llena de shampú por no haberle echo caso a mi intuición y tener que terminar con agua fría. Ah! Y detesto mucho el agua fría.

5.- Tengo un paladar que en su parte superior, donde comienza la garganta, de vez en cuando titila y hasta emite sonidos.

Paso este meme a Fernando Alcayaga, a Barbaroja, a Vero y a Cristian.

martes, enero 10, 2006

El agua tiene sabores, aunque no lo crean


Hay una vieja superstición -porque todas las superticiones por esencia son antiguas- que dice que los primeros doce días del nuevo año representan como será cada uno de los meses del que comienza.

Deseo con todo mi corazón que no sea así, ya que he estado casi secuestrada en medio de pega, problemas de salud de mi familia y múltiples quehaceres que me han tenido casi sin vida personal. Y sin bloguear, que a estas alturas es una de las cosas más entretenidas que hago.

Bueno, disculpen por la interrupción, pero estaré unos días más un tanto alejada. No estoy en Copiapó, desde ayer, en el sur para mí, para otros sólo en centro del país. Extraño mi casa, mi computador, a Cristian y a toda mi familia. pero también extraño el agua.

Soy de esas pocas que siempre toma agua de la llave, y sé que el agua de mi región no es para nada saludable, tiene más minerales de los normales y no sé cuántas cosas más, pero estoys acostumbrada a su sabor. El agua de estos lados me parece desabrida. A estas alturas las raíces han comenzado a atraparme, ya que antes no sentía tanto los detalles, como la cama, y me vivía con más sentido de aventura cualquier viajes.

Respecto al agua, recuerdo que cuando llegué a Antofagasta -donde estudié cinco años- encontré el agua como el mayor martirio. Tanto es así, que mi cara se manchó producto del arsénico que contiene, que ni con los filtros sofisticados logran neutralizar. Bueno, estaré unos días más por estas tierras, con un calor extraño, más molesto que el nortino y sin las posibilidades de descansar del calor que da la noche desértica.

lunes, enero 02, 2006

Año Nuevo, jaqueca nueva


Quería brindar con mis mejores ropas y los seres que más quiero, aunque mis dos pequeños angelitos sólo toman bebida. Todo con ese color de año nuevo, lleno de brillos, sedas y otros elementos glamorosos, tan fuera de la rutina, y luego irme de parranda, escuchar música fuerte, beber el ron que había comprado para la ocasión y volver cuando ya estuviera claro. Vivir una noche de esas en las que la expectativa era el ambiente, porque lo demás estaba todo bien.
Hasta que apareció una de mis jaquecas, esas culpables del despretigio del género femenino. La combatí con un montón de pastillas, que me permitieron llegar hasta el brindis, ver los fuegos artificiales, abrazar a los míos y a un par de vecinos y luego no poder más y simplemente tirarme a dormir.
En fin.
Feliz Año que comienza para todos los amigos y amigas de la blogósfera que a menudo se dan una vuelta por aquí.

miércoles, diciembre 28, 2005


- No me dan ningún diploma- dijo el niño a su madre con una mirada infinitamente triste.
Era el último día para él en esa escuela, en ese acto de más de dos horas donde durante minuto y medio interpretó “Estrellita” en su metalófono, en su función de maestro de la fila que debía guiar a los demás. No lo incluyeron para el número del circo, ni la obra de teatro, el coro y a la hora de los diplomas la tristeza ya empezaba a arrastrarlo en la cómoda butaca de esa sala.
La mamá lo miró y recordó la cara de su propio padre, siempre orgulloso en los actos de fin de año por salir a recibir los principales diplomas de reconocimiento por los méritos de esa niña. La imagen de la niña retraída, de cabello largo y lentes prematuros le dolió en el estómago, mientras veía en el escenario ya no a los otros niños, si no a ella misma con los trajes antiguos que ocupó en las numerosas obras de teatro que siempre protagonizó, y el nerviosismo en cada presentación donde le transpiraban las manos sobre el piano.
Eso será ser madre, se preguntó, rescatar fragmentos de tu vida a través de la vida del niño, y volvió a verlo en sus frágiles ocho años, pensando quizás qué cosas en torno a lo que a esa edad podía ser el éxito.
- No importa hijo, tú eres talentoso, pasaste con buena nota de curso y lo más especial para mí- le dijo- lo importante ahora es despedirte de todos aquellos a los que quieres.
La madre miraba alrededor, y pensaba en las otras madres, siempre dispuestas a hacer un disfraz, a pasar a buscar y dejar a sus hijos, a hacer de su condición de madres el único proyecto de su vida y pensó que tal vez a su hijo le gustaría una de esas, no como ella que andaba corriendo, a última hora con los útiles y pedidos del día siguiente y que a veces no se enteraba de más de algo importante para su hijo. O que a veces tenía que elegir entre su reunión de apoderados y la terapia del otro hijo.
Salieron de la sala cuando todo había terminado y a ellos esto le olía a fin, aunque la mayoría estaba en otra frecuencia, con gritos y corridas hacia diversos lados, en una fiesta que a ambos les parecía ajena. Un par de despedidas y afuera, por fin. La noche estaba fresca, las luces nostálgicas y la realidad volvía lentamente a parecer como siempre. Lo llamó el profesor de música para despedirse y decirle que tenía mucho talento, que además lo había postulado al mejor, ese que daban una beca, pero lo habían vetado porque él se iba.
La madre le agradeció el gesto, y le dijo que después de todo, los diplomas no eran lo más importante.
- ¿Quieres comer?- le preguntó.
- No sé.
- ¿Quieres que nos vayamos a casa?
- No sé.
Con estas respuestas, la madre tomó un colectivo y lo llevó a un restaurante, donde el niño comió su primer barros luco y escuchó a la madre hablarle de cómo se pasó gran parte de su vida evitando parecer una nerd porque tenía buen rendimiento académico, y de lo importante que era hablar cuando había un tristeza en el corazón, especialmente si era tan pequeño como él de él.
- Pero mamá, es que no me sentía así desde que salí del jardín.
- Sí, se llama tristeza y ocurre cuando dejamos algo.


viernes, diciembre 23, 2005

Una despedida especial



Este es un recuerdo muy especial. Se trata de los estudiantes de ingeniería en industrias de la Universidad de Atacama de último año. Les hice clases de comunicaciones durante el mes de diciembre y les tomé esta foto en la última clase, donde evaluábamos el electivo que, paradójicamente, también era para la gran mayoría su último ramo.
Fue especial, aunque algunos habían dado su evaluación el día anterior, asistieron igual para escuchar a sus compañeros y compartir con ellos ese momento de despedida. En el ramo habíamos visto diversos enfoques y teorías de comunicación, con un afán bastante práctico de mi parte, de manera que pudieran enfrentar mejor sus relaciones laborales, y también en sus vidas personales. No era fácil evaluarlos, así que les di la opción de: hacer un discurso, o exponer un manejo de crisis, o analizar casos de acuerdo a los enfoques de comunicación que habíamos visto. La mayoría se inclinó por los discursos.
Y muchos hablaron de lo que había significado para ellos estos años de estudio,- la mayoría son ingenieros de otra especialidad, y algunos provenientes de otras carreras-, los costos familiares, el vencer el sueño, las expectativas que se les abrían y también el cariño y la amistad que había surgido con sus compañeros.
Hace ya dos años que hago clases en la Universidad de Atacama, a los estudiantes de derecho, y me encanta hacerlo. Sin embargo, nunca había estado en un momento tan emotivo, donde me sintiera tan involucrada, fue para mí un placer y un honor conocerlos e intentar traspasarles algunos conocimientos y experiencias.
Hablábamos de lo que es hablar en público, y hablar para los otros, que necesariamente lleva consigo el exponernos, mostrar nuestra identidad y ser sinceros con los otros. Y ellos se expusieron, la mayoría mostró quienes eran, sus inquietudes, algunas de las cicatrices que llevan por la vida y como han decidido seguir adelante. Fue una experiencia muy linda, una experiencia pedagógica pero desde lo humano. De esas que te alimentan y te impulsan a seguir adelante.

jueves, diciembre 22, 2005

Meme literario mi regalo de navidad



Cuando leí que la Lula Towanda le había pasado un meme literario a Burton, me fui a la página de la española a indagar de qué se trataba, porque ya lo veía venir. Horas más tarde, en medio de un colectivo, contesté una llamada de mi amiga, en la que en medio de los 40 grados de calor, una paleta que irreverentemente tomaba y que se me cayó, las monedas que no encontraba para pagar, y la certeza que iba atrasada, recibí la noticia que ya me esperaba: el meme. Así que fui al blog y aquí está el meme literario en estos días que entre matrículas, fiestas y presentaciones de fin de año y otros, me ha hecho demorarme en la respuesta.
1. ¿Qué libro te gustaría ser?
Por más que doy vueltas en la cabeza no encuentro la respuesta justa. Lo más cercano es “Abadón El Exterminador” porque alguna vez tuve la misma idea de escritura y la estaba desarrollando cuando el libro llegó a mis manos, además la prosa de Sábato me resulta muy cercana y sus obsesiones inquietantes. Tal vez “Sofía de los Presagios”, por la narración de la vida de esa mujer que tuvo que cambiar interiormente y finalmente todo en su vida encajó.
2. ¿Alguna vez te enamoraste de un personaje de ficción?
De adolescente, me enamoré del protagonista del Filo de la Navaja, Larry, por su firmeza y su respeto hacia sí mismo. A través del tiempo, sin embargo, no volvería a enamorarme literariamente de un hombre así, porque creo que una de las cosas que salva al ser humano es el encuentro con el otro en el amor.
3. ¿El último libro que compraste?
Introducción a la Programación Neuro Linguística. El último que compré de literatura fue un clásico
4. ¿El último libro que leíste?
Leo de muchos libros a la vez, no puedo evitarlo, sin importarme el plazo de término. El último que terminé fue “La Ciudad Ausente” de Ricardo Piglia.

5. Los cinco libros que llevarías a una isla desierta en orden de preferencia. (como aquello que salvaría si todo el resto fuera a destruirse):
-"Rayuela" de Julio Cortázar.
-“Periodismo Canalla” de TomWolfe.
-"Las Mil y Una Noches” porque lo leí de niña (10 años y completo) y me fascinó el mundo que me mostraba.
- “De qué hablamos cuando hablamos de amor” de Raymon Carver.
- Una antología de poesía que lleve a Gonzalo Rojas, Jorge Tellier, Nicanor Parra, Enrique Lihn, Raúl Zurita, Fernando Pessoa y los clásicos como Neruda, Mistral, Rockha y Huidobro.
6. Cuentos que te han gustado muchísimo.
-"El Perseguidor” de Julio Cortázar y varios más del mismo autor, como Historia de Cronopios y Famas.
-Los de Pablo Azócar “Vivir no es nada nuevo”, demasiado bien escritos, me tocaron muchas emociones.
-“Acid House” de Irvin Welsh.
7. A quién se la paso y por qué?
- A Cristian, por la cercanía personal.
- A Vero Contreras, para conocer más acerca de su afición por las letras.

- A Kristhian Zhan, porque me gusta demasiado sus narraciones.

- A Fernando Meza, porque su sitio Periodismo Global es un acierto, me resulta un placer diario y varias veces me sorprende.

- A Fernando Alcayaga, periodista de tono muy expresivo.

Saludos a todos y Feliz Navidad a todos y todas, si no alcanzo a volver a escribir antes de navidad.

jueves, noviembre 17, 2005

“Mamá, es que yo no soy analógico, soy digital”


Estas son palabras de mi hijo Bruno, de tan sólo ocho años de edad que develan como él ya concibe el mundo. No recuerdo a qué vino esa definición que tan normalmente él empleó para explicarme algo, que ya es parte de sus posturas iniciales ante la vida.
Leía por ahí que los niños en el mundo digital están en su ambiente, mientras que aquellos que pertenecemos a una generación anterior sólo somos trasplantados, que siempre tendremos algo del extrañamiento de quien se ha adaptado a un medio ambiente distinto al suyo.
Bueno, para un niño puede ser tan simple como preferir el play station a la pelota, y usarlo no sólo como dispositivo para jugar, si no también para escuchar música, y la televisión es una herramienta más para ver las fotografías no sólo en el computador.
En clases, la profesora dice que mi hijo es un tanto distraído y no muy sociable, y que tiene un vocabulario increíble. Yo insisto en que haga algo de deportes y algunos amigos y para eso los fines de semana emprendo algunas caminatas como de media hora, porque el fútbol, el básquetbol y otros deportes nunca fueron parte de mis costumbres. Especialmente si como estudiante de piano – y todos los demás estudiantes de instrumentos- siempre tuvimos absolutamente prohibidos los deportes considerados peligrosos para los dedos.
Los amigos son más bien del barrio, que buscan jugar play station, ver cable –con subtítulos en inglés como el cartoon network- y a veces salen a jugar taca-taca en unos campeonatos que resultan eternos, pero muy entretenidos para ellos.
Bueno, este hijo mío de la era digital sabe bastante inglés, aunque jamás ha tenido un curso al respecto. Me pregunta constantemente por alguna palabra que no sabe, y puede leer varias etiquetas de productos que vienen en ese idioma. A mí me costó bastantes años saber lo que él tan naturalmente ya tiene incorporado en su disco duro. Es una nueva generación, que veo como crece en mi hijo y me hace pensar lo poco que los profesores utilizan las nuevas tecnologías con las aptitudes que tienen para ello y el interés que les provoca.

sábado, noviembre 12, 2005


Para: ti
Asunto: el bus…

Anoche fui a dejarte, y casi no te veía cuando ya te habías subido al bus. Pensaba en los días que vendrían, tan distintos sin ti mientras te alejabas. Me fui caminando sólo dos cuadras y tomé un colectivo. Medio minuto más tarde, mientras cruzábamos el puente miré hacia delante y era tu bus, con el que compartimos unos minutos de rutas. Miraba por la ventana, pensando en si el colectivo adelantaría por fin para ver tu rostro y darte la sorpresa que seguía por ahí, cuando un pasajero decidió bajarse, mientras el bus se perdía en la ruta y el auto doblaba ingresando al otro lado de la ciudad para llevarme a mi casa mientras tu desaparecías en la carretera.

(foto de Cristian)